Alrededor de 50 mil personas asistieron al concierto Entre el mar y palmeras, de Juan Luis Guerra y 440, realizado en el Estadio Olímpico, en el que celebró sus 40 años de trayectoria artística, junto a importantes invitados, entre ellos, Maridalia Hernández y Mariel Mercado, quienes fueron parte de la fundación de esta orquesta.
Justo a las 9:37 de la noche se apagaron las luces y el Estadio Olímpico se iluminó de colores brillantes, bajo el majestuoso video que estaban a punto de sumergirse una noche especial.

De inmediato, la ya legendaria 440 rompe la barrera del sonido con una explosión de trompetas, saxofones, trompones y percusión; llegó “Rosalía”. Juan Luis Guerra no se hace esperar y hace su entrada justo por el centro del escenario. Inició con las canciones La Travesía, La Lleve De Mi Corazón y Vale la Pena.
Para los accesos, se crearon espacios temáticos, con llamativas decoraciones relacionadas a la música de Juan Luis Guerra. Temas como “Ojalá que llueva Café”, Bachata Rosa, Mambo 23 y como eje recurrente la línea grafica de Radio Güira, daban una experiencia divertida y diferente mientras los asistentes accedían a sus áreas. Otro punto a favor de una producción que se toma muy en serio el ofrecer una experiencia 360.
Tanto el sonido y las luces fueron los otros protagonistas de la noche. Un sonido simplemente sobre acogedor fue tomando forma paulatinamente, llenando cada espacio del coloso Estadio Olímpico, pudiendo ser disfrutada la música de Juan Luis Guerra en cada rincón del Estadio. Las luces tomaban el ritmo indetenible de cada canción, dibujando con formas y colores el universo sonoro de Juan Luis Guerra y 440.






